¡Hola! ¿Cómo están? En el post anterior les conté que uno de mis sueños era tener una ciudadanía de otro país y les hice un mini recorrido familiar.

Lo que hoy les quiero contar es cómo fue todo el proceso para llegar a ser ciudadana italiana.

Cuando empecé a estudiar, hace muchísimos años atrás (creo que cerca de 15), no les voy a mentir, no tenía muy claro de qué se trataba el trámite, aparte de que tampoco había tanta información disponible como ahora. Pero buscando en internet, hablando con conocidos e investigando en el Consulado pude confirmar que a mi ciudadanía la tenía que hacer iniciando un juicio en Roma. ¿Y eso por qué? Porque me correspondía tramitarla por vía materna.

¿Qué es la ciudadanía por vía materna?

Lo primero que hay que saber es que Italia se rige en materia de ciudadanía por el IUS SANGUINIS, ¿qué quiere decir esto? Que la ciudadanía se transmite por descendencia, de padres a hijos. Esto hace que para Italia todos los hijos, nietos, etc. de italianos sean potencialmente italianos por más que no hayan nacido en el país. Sólo hace falta el reconocimiento de esa ciudadanía para pasar a ser italiano.

Sin embargo, hasta mediados del S. XX, la legislación italiana establecía que las mujeres no podían transmitir la ciudadanía a sus hijos y por consiguiente a los descendientes de estos.

Cuando se instauró la República y se sancionó la Constitución, que entró en vigencia el 1º de enero de 1948, se estableció que los hijos nacidos de una mujer italiana a partir de esa fecha adquieren la nacionalidad por su madre y también pueden transmitirla a sus descendientes.

Ciudadanía y Residencias - familia
Un poco de la historia familiar.

Pero ¿qué pasa entonces con los hijos de mujeres italianas nacidos antes del 1º de enero de 1948?

En ese caso, se pierde la posibilidad de poder tramitar la ciudadanía italiana por vía administrativa, es decir de iniciar el proceso de ciudadanía en algún Consulado o Comuna italiana.

Pero eso dejó abierta la posibilidad de iniciar un juicio en Roma, pidiendo a un juez que para ese caso en particular se decrete inconstitucional la norma que establece que las mujeres no pueden transmitir la ciudadanía a sus hijos nacidos antes de 1948 y, de esa forma, por una sentencia judicial se otorga la ciudadanía.

¿Qué pasó por mi cabeza?

Cuando una persona que está averiguando y buscando la documentación para iniciar su ciudadanía se choca con que la tiene que hacer juicio, lo primero que le viene a la cabeza es que es imposible, después que debe ser carísimo y que para uno va a ser imposible de pagar. Un tiempo después, cuando ya se está un poco más decidido a avanzar, empiezan las dudas de cómo será el juicio, de si se tendrá que viajar a Roma, de cómo conseguir un abogado, de si se tiene que estudiar italiano para contactarnos con el abogado, y alguna que otra cosa más.

A mí me pasaron todas esas dudas y por unos años desistí de la idea.

¿Cómo seguimos?

Tiempo después insistí, averigüé un poco más y ya empecé a contactarme con abogados para poder sacarme las dudas que tenía.

Sin embargo, en ese momento mis prioridades eran otras y el gasto demasiado alto, por lo que nuevamente lo dejé a un lado.

Finalmente inicié el juicio.

Hay un detalle, que muchas veces es muy importante para poder iniciar finalmente el juicio, y es que es muy conveniente que todos los familiares, que compartan la misma rama familiar y estén interesados en tener la ciudadanía, lo hagan en conjunto.

Y acá es cuando me senté con mis hermanos, mi mamá, mi tío y mis primos y les dije de hacer un único juicio de ciudadanía. Si, por ejemplo, todos me hubieran dicho que estaba loca, que para qué lo íbamos a hacer y me embarcaba sola en la demanda, cuando alguno de mis hermanos o primos, o incluso mi madre o mi tío, hubieran querido tramitar la ciudadanía, iban a tener que iniciar un nuevo juicio.

Esto es clave, ya que es una forma de abaratar todos los costos, los honorarios y el armado de la carpeta.

Para presentar la carpeta en Italia, hay que tener presente que hay que armar la carpeta con las partidas originales, legalizadas, apostilladas y con la traducción correspondiente.

Otro dato importante es que las personas que van a iniciar el juicio no necesitan viajar a Roma en ningún momento, acá debo reconocer que me desilusioné un poco, ya que tenía la excusa perfecta para volver a visitar una ciudad que me fascina…

Una imagen del Coliseo, en una mañana de verano paseando por Roma.

Tampoco es una condición saber italiano, pero puede ser una buena excusa para sumar un idioma a nuestro conocimiento.

Respecto a los tiempos que lleva el juicio en total, a mi familia y a mí nos llevó 1 año y 4 meses en total, desde el día que le confirmamos a nuestro abogado que avanzábamos con el juicio hasta el día que nos salió la sentencia de ciudadanía.

¡Tiempo récord!

El día que nos enteremos de la sentencia, uno de los más felices de mi vida, nuestro abogado (que ya es compañero de trabajo y amigo), nos dijo que nuestro juicio había sido en tiempo récord.

Pero lo bueno es que, últimamente, hay muchos juicios que están saliendo mucho más rápido que hace un par de años atrás, cuando el promedio era de entre 2 años y 2 años y medio.

¿Qué nos falta?

La sentencia salió en el medio de la pandemia, el 2 de marzo y fue de las últimas cosas que pasaron en los juzgados de Roma antes de que se decrete la cuarentena, lo que hizo que la notificación de la sentencia y su inscripción en el Consulado y Comuna se demore un tiempo más, pero dentro de poco sólo nos va a quedar, si queremos, sacar el pasaporte ¡y empezar a llenarlo de sellos! (Ojalá el COVID pronto nos deje hacerlo…).

A no bajar los brazos

Mi idea en este post es motivarlos a que no bajen los brazos si se chocan con una mujer en su línea familiar. Aunque puede parecer un poco más complicado, o más caro, no es imposible.

Si tienen alguna duda o los convencí para iniciar el juicio, no dejen de contactarme. Piensen que esto puede ser la mejor inversión para alcanzar un sueño. Y, entre nosotros, la vía judicial no da tanta mala suerte, nos evitamos de intentar conseguir un turno en los Consulado y puede salir mucho más rápido.

¡Nos vemos en la próxima!

Rosario.

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1 comentario

Top Five: motivos para tramitar la ciudadanía italiana - Ciudadanía y Residencias · junio 30, 2020 a las 3:28 pm

[…] Claro que hay algunas cuestiones a tener en cuenta, por ejemplo si en la línea ascendente hay una mujer que tuvo hijos nacidos antes del 1º de enero de 1948, si quieren saber más sobre esto pueden leer en mi post anterior mi experiencia tramitando la ciudadanía italiana por vía judicial. […]

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